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Mago para quien el amor
no es mas que oscuridad
Aquello que sentías en tu interior…
¿Qué era?
¿Una enfermedad?
creaste extrañas pociones,
Que luego bebias en silencio…porque
Sentir emociones estaba prohibido
En un mundo de hombres
En un universo donde el debil muere…
Cerrados, llenos de lágrimas tus ojos,
dices que quieres olvidar
Empujar lejos de ti,
aquello,
Que te hace llorar
Ni siquiera necesitas entender
Porque ya nada importa…
Todo es un espejismo,
el amor no existe
nada sucedió.
…
Pero el brevaje
no hace efecto,
y las imágenes desafiantes
danzan
por tus pensamientos…
Bajó lentamente las persianas de su habitación y mientras la oscuridad se cernía lentamente sobre ella, entendió que algo se había roto definitivamente y ya nada volvería a ser lo mismo... La luz de las ilusiones se había apagado inexorablemente como la llama de una pequeña vela sin aire. La esperanza había huido con prisas junto a su olvido Las tardes que pasaban esperando mientras moría el día las palabras que ya no llegaban la alegría marchitándose en un rincón de aquella estancia cada vez mas pequeña... Y la certeza absoluta de que nunca nadie más le haría sentir aquello estando lejos a miles de millones de universos. Laura Z.
Rugen las caracolas
Se rompe el mar
El clamor de un oleaje
Desgarrándose
En el silencio azul…
El cielo tiende su mano
Al tempestuoso océano
Y tu mirada se pierde
En el horizonte
Lejano, frío…
Junto a ese abismo negro
Sin luceros
En el que la única estrella
Que brillaba
Eras tú
Porque los astros,
Nos sonreían ocultos.
Laura Z.

El era libre, pero infinitamente, hasta el punto de no sentir su peso sobre la tierra.
Y le faltaba ese peso de las relaciones humanas que entorpece la marcha, las lágrimas,
las despedidas, los reproches, las alegrías, todo lo que un hombre acaricia o rompe cada vez que esboza un gesto,
los millares de ataduras que lo ligan a los demás y le hacen sentir que pesa.
Pero sobre el pesaban ya mil esperanzas…
El dulce aroma del espliego
Inunda mis sentidos por completo
arrastrando consigo el presente,
Transportándome a otra época
A otro universo
en el que solo existíamos
Tú y yo.
Existencia remota
Que ahora impacta
En mi memoria
Con recuerdos que creía
ya olvidados.
Rescatados
de ese rincón oscuro de mi mente
en el que entendía -ilusa-
que no existía la luz.
Y una nube de vapores
de sueños me envuelve me rodea
con colores expresados
En dorados,
verdes y morados
En una silenciosa estancia
En la que solo se escuchaban
Nuestras pequeñas voces
Y aquella melodía
Que solo percibíamos tú y yo…
Evocadora al tacto suave de tu mano
al leve roce de tus labios
Sobre mi piel
Y a esa lección de vida
Que aprendimos juntos
Un dia.
Laura Z.
Cierro los ojos un instante
para no ver las espirales
Por las que se arrastra mi cuerpo
En silenciosa belleza
Por ese torbellino de hojas
que me eleva del suelo
Hacia tierras de Oz…
El cielo,
se recorta azul
tras blancas nubes.
Y a lo lejos los caminos
suben serpenteantes
Hasta altas montañas;
Pequeños huracanes
de diente de león
Acompañan
el paso de los vientos
Creando remolinos
a mi alrededor
Y abajo,
al final del barranco,
reluce el mar
Como una preciosa joya
engarzada entre las dunas.
Laura Z.
Una oscura carretera,
un azul otoño
él con su alma intacta
de sensaciones blancas.
Viaja…
Vuela…
huyendo de posibles amores?
Extrañas sensaciones
se esconde en los sueños
que con plástica agilidad moldea
crea castillos de arena y luz
y profundos fosos negros
en donde reina el caos mas absoluto.
Su rostro siempre oculto por tinieblas
Su alma siempre velada entre las sombras.
Siento tu presencia en el aire
Rodeas todo mi universo
Sacudes con tus manos invisibles
Las líneas de energía que dividen
El mundo de la realidad
Del mundo de los sueños
La fragilidad se rompe
La luz se apaga
mientras
silbas
mi nombre…
Laura Z



