Abril III

 

 

 

A media mañana, el sonido del teléfono, rompió el silencio y la rutina en la que se había metido Javier para no pensar demasiado en el día anterior. Cuando descolgó el auricular  la voz que escuchó al otro lado le resultó totalmente desconocida. Su interlocutor era al parecer un cliente adinerado que deseaba que hiciera para él un retrato de su hija. No le explicó nada más. Únicamente acordaron el precio, el lugar y hora en la que pasarían a recogerlo, que sería a primera hora de la mañana, ya que debía aprovechar al máximo los momentos de luz, pues el cuadro debía estar concluido en una semana.

Con este nuevo proyecto tuvo la mente ocupada durante el día, pero al oscurecer, las mismas y angustiosas imágenes volvieron a poblar los sueños de Javier al igual que la noche anterior.

Eran las siete de la mañana cuando despertó. Su cama estaba revuelta y se encontraba empapado en sudor a pesar de que aun no hacia calor y las noches eran frescas.

Se dio una ducha y se miró al espejo. Desde el momento en que había adquirido el relicario, habían pasado tan sólo dos días, pero a él le habían parecido interminables.

El espejo le devolvió una imagen suya irreconocible, pálida y ojerosa. Intentó sonreírse a si mismo pero no resultó demasiado convincente.

 

Tal cual habían acordado, a las ocho en punto, pasó un gondolero a recogerlo en la calle más cercana a su casa que daba al gran canal. Silenciosamente se detuvo a su lado y esperó a que Javier embarcara para empezar a remar, desde la popa, hacia el lugar al que se dirigían. Iba tan serio y sombrío que a Javier le vinieron a la mente aquellas imágenes arquetípicas de Caronte el remero del Hades de la mitología griega trasladando al difunto, que en este caso era él, a través de las profundas aguas del río Aqueronte.

Y se preguntó con ironía si le haría pagar un óbolo al llegar a su destino.

Se deslizaron por las tranquilas aguas hasta llegar al lugar indicado: Una de las casas más bellas y lujosas del gran canal. Subió unos peldaños de escalera que le llevaron hasta una puerta, en donde le esperaba un hombre del servicio, el cual le acompañó al interior, dirigiéndole al salón. Amablemente le dijo que tomara asiento y esperara la llegada del señor de la casa.

Javier se sentó y dejó pasear su mirada por los muebles y los objetos de decoración de aquella estancia. Se veían bastante sobrios, pero elegantes y desde luego antiquísimos.

Se levantó para observar con detalle un magnífico cuadro que había en la pared cuando sintió unos pasos a su espalda.

 

Buenos días ¿Javier?  Soy Giuliano, dijo -tendiéndole la mano en un formal saludo- Ayer estuvo hablando conmigo, -prosiguió-. Como le comenté quiero que haga un retrato a mi hija. Sé que esto le sonará extraño, pero ella, a pesar de su corta edad, tiene una extraña y grave enfermedad, que en breve nos privará de su presencia. Hacer un retrato suyo es continuar con una antigua tradición familiar que no quiero romper, mas, siendo ella mi única hija. Comprenderá la urgencia, y cuento con su discreción. Me dieron muy buenas referencias suyas. -Sonrió con una amarga sonrisa y él intentó igualmente sonreírle. Luego se alejó informándole que Abril se estaba poniendo bonita y que llegaría en unos instantes.

¡¡¿¿Abril??!!

Cuando Abril cruzó el umbral de la puerta, Javier creyó morirse, ¡Era ella! sus ojos intensamente azules, su blanca tez en contraste con sus oscuros cabellos del color del ébano que bajaban en cascada por un grácil y pequeño cuerpo casi adolescente.

Ahora entendía aquellas imágenes de sus sueños, aquel ser vaporoso que se le aparecía una y otra vez y que le inundaba el alma de tristeza, era el espíritu de Abril, quizás a punto de abandonar la materia.

Javier se recompuso del sobresalto como pudo y saludó a Abril.

Cuando sus manos tomaron contacto, ambos notaron que una mágica energía fluía por sus cuerpos haciéndolos sentir extrañamente unidos. Era como si el mundo se hubiera detenido a su alrededor y entendieron que todos y cada uno de los pasos que habían dado en esta vida habían sido para que se produjera  aquel encuentro.

Abril reconoció a Javier y este a su vez la reconoció una y mil veces, en todas sus formas y maneras porque algo había permanecido siempre indeleble junto a esos profundos ojos azules: El sentimiento tan hondo que ambos sentían.

Y Javier la pintó, el cuadro más hermoso,  la mejor obra de arte sin duda de toda su vida. Porque no sólo reflejó el bello rostro de Abril, sino también su alma, añadiendo al lienzo todo el amor que sentía por ella.

Las horas pasaban volando entre los dos, ella posaba para él mientras conversaban, se reían o se miraban en las profundas aguas surcadas de oscuras góndolas que navegaban el canal. Sabían que esa felicidad era efímera, pero no querían creer que el tiempo que compartían se acortaba a cada paso, con cada sonrisa. Javier supo un día que el relicario había pertenecido a la tatarabuela de Abril, y que mágicamente se había encargado de traerla hasta ella. Javier pudo poner también un poco de luz en su confusión, logrando comprender cada detalle de sus extrañas vidas pasadas. Realidades que los habían unido antes y que los entrelazaban mágicamente de nuevo.

Y se amaron, como se pueden amar dos seres que saben que se pertenecen pero que no se volverán a ver jamás. Sabiendo que el amor permanecería intacto a pesar del tiempo.

Javier miraba a los ojos de Abril y la veía tan radiante que estaba seguro de que los médicos se habían equivocado y que ella viviría para siempre.

¡Locuras de amantes que sueñan con la eternidad del amor!

 

Pero el destino que no perdona ni retrocede, una oscura noche se llevó consigo a Abril, portando el frágil cuerpo de ella entre sus poderosos brazos. Alejándola para siempre de todo lo que ella había amado.

 

Javier al otro lado de la ciudad callada, sintió como su corazón dejaba de latir a la vez que el relicario oscurecía hasta volverse del todo negro. En la penumbra de la noche se escuchó un grito desgarrador y lleno de tristeza : ¡Abriiiiiil!

Luego todo fue silencio y su mundo de luz se llenó de tinieblas.

 

 

Laura Z.

 

 

 

(Cuento para el niño incauto que vive en Javier)

Acerca de brujantigua

.....

Publicado el noviembre 13, 2008 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. 26 comentarios.

  1. ainns,,estos incautos,,bonito cuento,,,hasta parece real,,
    Un besito azul Morgana,,
    Cain,,

  2. Tremenda historia ,,tremendo final ..
    tubo una magia que me fue enbolviendo  con cada palabra que lei
    maravilloso lau te felicito ….un beso grande !!
    Espero hasta el proximo cuento,,me fascinan..

  3. BELLISMA HISTORIA DE AMOR…ME PARECE QUE ME COMPENETRE DEMASIADO HASTA LAS LAGRIMAS ME EMOCIONO…BELLISIMA….GRACIAS POR COMPARTIRLA…BESOS

  4. Porque no sólo reflejó el bello rostro de Abril, sino también su alma, añadiendo al lienzo todo el amor que sentía por ella. …….NAAAAA BROCHE DE ORO!!!!!!!! Q PRECIOSA EXPRESION!!!!!
     
     
    ABRAZOTES AMIGA!!!!!!! UN VERDADERO PLACER LEERTE Y NO SON SOLO PALABRAS….
     
     
    Cariños!!!!!!!!!

  5. QUE BUENISIMO EL RELATO MORGANA¡¡¡
    QUE HISTORIA CON TANTA MAGIA, LASTIMA, EL FINA , PERO QUIZAS ERA INEVITABLE, CUANDO ES TAN FUERTE EL AMOR
    TE DEJO UN BESO, BUEN JUEVES¡¡¡¡¡

  6. en seuida te cargas a tus personajes…avisa cuando pases por mi pueblo para huir

  7. Intuí que sucedería algo así… Es romántico, dulce, triste… Precioso!!!
    Imagino que en verdad, Javier y Abril no volvieron a separarse nunca.
    Eso quiero creer… Eso necesito creer.
     
    Un beso enorme para ti y otro para todos los Javier y todas las Abril del mundo…
     
    Nunca dejes de escribir ^^

  8. hola brujita buena,
    valio la pena esperar el final de tan bella historia.
    se puede decir que "lo cuentas " de fabula.
    precioso !!!
     
    besos y cuidate mcho
    con Dios
    Manu

  9. mi telefono no tiene timbre😦

  10. Tienes razon Tututu, sonaba bastante raro, ya lo quite.
     
    Gracias😉

  11. ….
     
    hoy tengo frio, esta mañana me destemplé.
    Casi pàrece verídica esa historia. Soy de los que creo, que se necesita tener en la vida
    un amor imposible, por que son los que transcienden. Piramo y Tisbe, beatriz y dante, romeo y julieta
    La felicidad conseguida, se llena de deseo carnal, mientras que un amor así es
    como llama del infierno, que quema y no consume
    un beso y….precioso escrito, muy digno de tí
     

  12. Madre mía que romántico el final..muy becquer me encantó ,me encantó aplausos para laura ^^
    Besitos

  13. A VECES SOMOS MARIONETAS EN MANOS DEL DESTINO.  
    EL MUY CRUEL NOS ENTREGA COSAS FUGAZMENTE Y CUANDO NOS HACEMOS ILUSIONES NOS LAS ARREBATA. SE LA TENGO JURADA, JEJE.
    BESOTES

  14. parece que no hay final feliz…………………….y si te inventas, uno…………….? me salvas a la chica,y son felices para siempre……..? jajajajajaj………..mejor convertila en fantasma errante……………

  15. Hoy no tengo tiempo para leerte pero mañana prometo volver.
     
    Besos desde la España verde del norte.
     

  16. Creiq termianria bien pero veo q no.. aun asi el relato te ha kedado precioso. Me ha encantado…. Habra mas?? UN beso guapa

  17. Es una hermosa historia de amor, el destino junta a dos seres, pero el destino "que no perdona ni retrocede" se lleva en una oscura noche a Abril, "el destino de poderosos brazos" que la aleja para siempre de todo lo que ella amó.
    Me gustó mucho  tu cuento.
     

  18. Hola lau..como te vaaaaaa…que buena historia che…esta como para hacer un pelicula..yo creo que dentro de todo.. que parece un final triste yo creo lo contrario..fue un final feliz porque el destino hizo que se encontraran y se amaron..por un momento fueron felices..eso creo….podes hacer una pelicula……pero yo bucles no me pongo y teñirme de rubio ni borracho ja…che lau muy bueno te felicito.. de verdad…te dejo besitos…ariel….brujiiiiiiiiiiiiiiiiii

  19. Qué románticooooo!!!
    ay!!! me voy suspirando…
     

  20. Ays, qué lleno de fuerza, me llevó en las palabras, me sumergí en la historia como una intrusa en un amor de almas. Maravilloso.
    Besosssss.

  21. lau..tomaste mucho cafe..no podes dormir que barbaro che..a ver te voy a cantar…duermete bruji duermete ya que viene el coco y te comera ja..buenas noches….brujiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii….bexitos…….ariel………….

  22. Es un gran final aunque algo triste. Ya sabes que mis relatos siempre terminan bien. De todos modos me ha mantenido muy atento hasta el final.
     
    Besos desde la España verde del norte.
     

  23. Comprimir toda la vida en un solo día. Ese es el resumen de este relato

  24. Enamorarse es algo que no se puede explicar con palabras. Intentas siempre de explicar lo aparentemente inexplicable, reparas y te das cuenta de aquello que pasa dentro de nuestras cabezas cuando nos encontramos ante nuestro ser amado.
     Una sensación de tener mucha energía, de protección, inquietud.
    Una bonita historia melancólica muy linda, gracia por deleitarnos  con tú escritura espero seguir leyéndote lo haces muy bien. Perdón se me olvidaba gracias por tú comentario y tu visita que tengas una semana muy bonita un beso.
     
     

  25. Qué afortunados!!! Dos almas gemelas encontrándose…reconociéndose…permitiéndose amarse…aunque fuera por un breve espacio de tiempo!!! Todos esos factores se dan muy pocas veces…..hace pokito …nombraba a un Reivaaj en mis entradas…acabo de darme cuenta de que es Javier escrito al revés…curioso…Un beso Laura….bonito relato

  26. Siempre me gusto lo que escribes, Tienes mucho arte.

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